Un hombre afortunado.-Capítulo 18


Capítulo 18

Un hombre afortunado.-

Quien podía pensar, que habiendo pasado toda mi infancia y parte de mi juventud en internados, me considere un hombre afortunado, pero así es. He dado por bueno los castigos que yo se me buscaba, a cambio he recibido una de las mejores educaciones que un hombre pueda desear. Me inculcaron desde pequeño el respeto a los demás, alentaron mi sed insaciable de lectura y mi madre hizo que me enamorara de la poesía desde pequeño.

Mi profesor se casó con mi madre y me dio sus apellidos, ademas llegue a ser un gran velocista el día que pusieron la televisión en el colegio... cuando terminábamos de comer, como en estampida salíamos corriendo por un largo pasillo para sentarnos los primeros frente a la tv, me dejaba alucinado ese caballo Ted que hablaba y yo me creía que era verdad, con esa edad te lo crees todo...

Lo mismo que me creía que los reyes católicos eran católicos de verdad, hasta que de mayor leí la verdadera historia de esos reyes, la reconquista, las cruzadas y sobre todo ese genocidio que provocamos en américa del sur con nuestra conquista. He entendido leyendo la historia, que esos héroes españoles que acompañaban a Colón, Pizarro o Hernan Cortes, estaban compuesto por la peor ralea salida de las cárceles...pero nosotros en el campamento los honramos y veneramos. 
En esta foto del campamento junto a mi padre, esta justo al lado mi tienda de campaña que era para seis y se llamaba la escuadra Cortes...pero con esa edad y solo leyendo los libros oficiales, no podía saber la realidad de lo que fue esa invasión, para mi no tiene otro nombre... 
Es por eso que yo era inmensamente feliz, lo mismo que lo puede ser un burro con los ojos tapado y comida colgada sobre su cuello para que no le falta...pero no me puedo quejar, ¿quien me quita ya la felicidad que he sentido siempre en esos sitios?...

Estaba escribiendo este capitulo mientras pensaba en Pedro, estoy pendiente de esa llamada que me comunique que va a salir del hospital y me siento impaciente. La llamada se produce a las doce de la mañana, primero de la trabajadora de Caritas para decirme que ya había plaza para el en la casa de acogida, después del hospital para decirme que ya podía ir a por el...mi sentimientos estaban enfrentados entre la alegría por el y mi miedo también en que solo fuera otro fracaso más, cada tropiezo en su recuperación supone una gran dificultad para el de recuperarse...
A el le encantó el centro que tenia un gran jardín, cuartos individuales y talleres, le dije, si aquí no te curas, ya no te vas a curar nunca...

Podía estar en la casa de acogida solo un año, hasta que el programa con metadona acabara en solo un placebo sin que el se diera cuenta hasta que se lo dijeran, según el psicólogo del centro con el que hable, no era suficiente con dejar la metadona, tenia que curarse del todo mentalmente y eso es lo mas difícil para los pacientes...

Realmente lo vi animado y feliz y yo me despedí de el con un abrazo y un mar de dudas en mi alma por el desarrollo de los acontecimientos futuros, me tranquilicé a mi mismo diciéndome que no no fuera ave de mal agüero y pusiera un poco de fe en su recuperación. Mi mayor miedo era saber que si no lo conseguía, seguiría intentando suicidarse, porque su sentido de culpa lo agobiaba hasta el punto de no querer vivir en esa situación...

Me di ánimos por el camino de vuelta a mi oficina como siempre lo hago, accediendo a esos recuerdos de nuestras vivencias juntos en la escuela. Me viene al recuerdo de una en Virgen de los Reyes donde estaba el manicomio, estábamos en la portería de fútbol chutandonos con un balón, una voz fuerte desde detrás nos decía, cogerlo, cogerloooo, por el campo de fútbol venia un loco corriendo con las correas a medio poner, dos celadores corrían detrás de el, me puse con los brazos en cruz para pararlo, pero cuando iba llegando aquel tanque loco corriendo, di media vuelta y corrí tanto que perdí de vista a Pedro que corría en otro sentido, si hubiera querido ser celador, desde luego me pasaría como con la vaquilla, que mi profesión la terminaría antes de empezar...

Me sirve este secreto mio que tengo de poder acceder a recuerdos que me hacen sonreír, me hace sentir que la vida no es tan dramática como parece, siempre que a los que quieres, no se hagan dueños de tus sentimientos y preocupaciones...

La detención del turco.-Capitulo 18

La detención del turco.-Capitulo 18


Dos policías que habían terminado su servicio en una comisaría de Casablanca, salían del vestuario a la calle para dirigirse a tomar unas copas a un bar de la avenida, al pasar junto a un vehículo un hombre sentado al volante leía aparentemente el periódico, a uno de los policías le pareció un rostro conocido y sacó de su bolsillo unas cuantas fotografías y tocó en el brazo al compañero…una de las fotos estaba calificada como muy peligroso…el compañero asintió con la cabeza, si, es ese hombre.
Siguieron adelante hasta rodear el vehículo por detrás y cada uno se dirigió a una puerta.
Se produjeron varios disparos seguidos desde la acera de enfrente… en la puerta de una joyería, dos individuos disparaban contra un coche de donde  asomaba una mano en alto con una placa de policía y la pistola en la otra.

El turco fue a salir del coche para ayudar a sus compañeros sin haberse percatado aún de los agentes que vestían de paisano, la puerta se cerró violentamente sobre sus piernas y los hombres le encañonaban con sus armas. Lo esposaron boca abajo y desde esa misma posición comenzaron a disparar, uno de los individuos cayó al suelo mientras el otro retrocedía dentro.

Levantaron al turco y se dirigieron al coche desde donde se había disparado y un agente que se presentó como policía de aduanas, le pidió que le entregara al turco reclamado por la policía española. Los agentes dijeron que tenía que esperar ordenes de sus superiores y llamaron a la central para solicitar ayuda y una ambulancia.

El lugar se llenó rápidamente de coches y agentes de diferentes cuerpos de la seguridad del estado y un pequeño vehículo blindado del que salieron hombres armados hasta los dientes y protegidos con cascos y chalecos antibalas.
Un mercedes negro, recogió al turco y se lo llevó a la comisaría donde pertenecían los dos agentes que le habían detenido.

El turco llegaba al día siguiente fuertemente escoltado a la jefatura superior de policía de Sevilla, en un primer interrogatorio, dijo que no conocía de nada a Berta, pronto le tiraron por tierra sus declaraciones cuando la policía les mostró otras de testigos trabajadores de la finca en el que reconocían al turco como el hombre que con una furgoneta descubierta llevaba piensos y otros productos a la finca.
El fiscal hizo un trato con el, firmaría una declaración de culpabilidad incriminando a Berta en el pago de servicios para encubrir el asesinato de su marido o lo juzgarían por cómplice de asesinato…el turco accedió y firmo…

En media hora, el fiscal tenía una orden firmada por el juez para detener a Berta por asesinato. Su fotografía apareció en las cadenas de televisión y la prensa, no había un lugar público donde no la mostraran y una Lucrecia abatida lloraba amargamente sola en su casa.

En su mesa, el fiscal repasaba testimonios y pruebas para el juicio contra la dama,  tomó un pequeño sobre transparente que contenía una bala encontrada dentro de los intestinos de un cerdo comprado por un comerciante a la ganadería propiedad de Berta y se preguntaba, ¿A quién mató esta bala?...dos hombres habían desaparecido de la finca en los mismos días, uno su marido sin dejar rastro y otro el profesor de tenis, se afirmó así mismo que solo con la confesión de Berta sabría la verdad después de tantos años.

Lucrecia en su casa, recogía de la caja fuerte todas las cintas grabadas de sus orgías y conversaciones comprometidas y las echaba en un incinerador de basura.

Se dirigió a los tres bancos donde guardaba otros vídeos y el que se hizo con el senador para chantajearlo, pensó que con Tomas muerto, ya no le serviría de nada, pero algo le preocupaba, después de ese accidente de la galería donde murió el senador y cuya cinta acababa de destruir, ella no vio ninguna noticia en prensa o televisión sobre su muerte, no le parecía lógico que un hombre público que llegó a presentarse a la presidencia, pudiera haber pasado desapercibido de esa forma…algo no le cuadraba…

Machismo.-Historia 18

Historia 18.- Machismo.

Después de estas 17 historias publicadas, no creo que puedan seguir pensando que todas las mujeres son iguales, pero cada día oímos en la calle lo mismo y aunque parezca que todas tienen un denominador común, lo único que le une es su hermosura y me refiero a la hermosura de sus corazones desde niñas hasta que son ancianas. No puedo negar que hay garbanzos negros, pero en la vida tiene que haber cosas malas, para poder apreciar mejor las cosas buenas...aún así...

Rolando tenía una novia con la que siempre estaba discutiendo por cosas insignificantes...aunque su novia Macarena lo conocía bien y pasaba mucho de seguir su juego, a veces tenía que seguirlo para no darle la impresión de que estaba hablando con un armario... 

Macarena, ¿por qué te has puesto esa blusa blanca?, sabes que no me gusta, parece que te va a estallar los botones y temo que me saltes un ojo con esos pezones...ella empieza a reírse de su ocurrencia y el la para en seco, pero de que te ríes, si lo que pareces es una puta buscando cliente.
Ella se pone muy seria y le dice, acaso no recuerdas que esta blusa me la regalaste tú la primera semana que nos conocimos y me decías que estaba preciosa con ella...
Pero Macarena, al principio solo me gustabas, pero ahora te quiero y no me gusta que te miren los hombres. Mira Rolando, yo soy como soy y tienes que aceptarme así y si me visto como lo hago es solo para sentirme guapa y sexy para ti. Por favor cambiemos de tema...

De acuerdo solo una cosa más, no recuerdas el día que nos encontramos con tu compañero de universidad y como no te quitaba los ojos del pecho, parecía que te estaba haciendo un conjuro para que se te abriera la camisa y zambullirse dentro...
Mira Rolando, te he dicho que cambiemos de conversación porque ya sabes cómo terminamos al final de estas historias.
A ti lo que pasa Macarena, es que nunca quieres terminar una conversación para no tener que tomar una decisión, si a mí esa camisa ya no me gusta, ¿por qué te la pones?...
Me la pongo por el mismo motivo que me pongo los pantalones ajustados que tu también me regalaste y que ahora no quieres que me ponga, para sentirme libre de ponerme lo que me dé la gana sin que un machista como tú me diga lo que tengo que hacer.

¿No ves?, yo te estoy hablando bien y tú has empezado a insultarme, no soy ningún machista.
Y no es de machista que tu si pueda ir a la discoteca con tus amigos cuando yo no puedo ir y después me prohíbas a mí que vaya con mis amigas cuando tu no estas...
Ves Macarena, ya te estás yendo por las ramas, estamos hablando del vestuario...
No Rolando, todas las ramas son del mismo árbol, pero tu saltas donde más te conviene. 

Rolando, tenemos que dejar de vernos porque solo llevamos saliendo un año y cada día terminamos con alguna historia triste, me estoy sintiendo agobiada, sabes que te quiero, pero no es suficiente para plantearse la vida en común solo con el cariño, se necesita respeto mutuo, confianza y libertad para ser lo que cada uno somos sin trabas...

Yo ya veo lo que quieres Macarena, estar sola para pendonear con cualquiera que te salga al paso.
Si así lo ves tú me hace sentir triste pero que le voy a hacer, parece que se te ha olvidado tu anterior novia que hacia las delicias de más de uno en la universidad cuando salía contigo y que tu la amabas tanto que no querías escuchar las historias para seguir con ella... 
Yo amaba a Rebeca y pensar en dejarla se me hacia insufrible por que creía que no podía vivir sin ella y por eso hice de tripas corazón para seguir a su lado...

Pero ya ves, yo te soy fiel y por una trivialidad como la ropa me llegas a poner por puta.
¿Qué vamos a hacer con lo nuestro?, yo así no quiero seguir contigo Rolando...

Ya me estoy hartando Macarena de todo y puedes hacer lo que quieras, al fin y al cabo todas las mujeres son iguales y tu no vas a ser diferente...

Pues ya que me estas comparando con la puta de tu antigua novia, déjame en paz y sigue tu camino, porque no eres capaz de diferenciar a una mujer de un higo chumbo...

Con el rabo entre las piernas...Capítulo 18


 
Capítulo 18.-Con el rabo entre las piernas

Ese último acto de crueldad, acabó con la determinación de los hombres, Lucrecia también se estaba replanteando la dramática situación, empezó a ver claro las intenciones de su hijo, por el momento eran mas y no quería una confrontación abierta, se estaba limitando a darles caza uno por uno, se quedaban sin provisiones y la alerta continua tenia a los hombres agotados, propuso volver a la aldea y salir en primavera mejor pertrechados y menos cansados.
Todos asintieron con un gran alivio en sus ojos…menos Javier que alzo la voz, no, no, noooo, estoy aquí para dar caza a ese salvaje y vengar la muerte de mi mujer y mi hija y no pienso abandonar hasta que muera el o muera yo. Lucrecia se le acercó y lo abrazo, habló aparte con él en un susurro que nadie entendió y por fin después de una corta conversación entre ambos, asintió con la cabeza…de acuerdo me iré con vosotros.

Salieron hacia la aldea en cuanto se hizo de noche, no nevaba y la visibilidad era buena bajo una luna llena luciendo en una cúpula cubierta de estrellas. Javier iba al frente y Lucrecia le seguía, los demás iban en fila india siguiendo sus pasos. Pararon a descansar en un claro libre de matorrales, se sentaron en el suelo y Javier preguntó por Salvador, el que estaba a su lado contesto que venía detrás de el, que era el último, todos se levantaron alarmados y retrocedieron unos cientos de metros hasta hallar la mochila que traía el hombre manchada de sangre en el camino.  Pero el cuerpo de Salvador no aparecía, no había duda de que lo seguían y tenían que hacer algo para evitar otra muerte o no llegaría nadie vivo a la aldea.

Siguieron su camino de dos en dos y los dos últimos armados con las escopeta y cartuchos de postas para la caza mayor, la marcha era lenta por que andaban de lado o de espalda a cada momento, por lo que se hacía fatigosa para los hombres de la retaguardia que se turnaban continuamente…un disparo alertó a todo el grupo que se paró en seco, el hombre había visto moverse algo en el lateral y disparó sin pensarlo, un grito rompió el silencio de la noche y con precaución se acercaron al lugar, Salvador aparecía boca arriba con un varios aguajero en el pecho y los ojos muy abiertos, le faltaba una mano y todos pensamos que se la arrancó forcejeando entre los colmillos de alguno de los perros, hasta que vimos su machete en la otra mano y el tajo perfecto que tenia en el brazo…se la había cortado el para poder huir, seguramente lo ataron a un árbol para seguir detrás nuestra y en nuestra compañía encontró la muerte…

Fue un gran mazazo en las mentes de todos, estaban consternados y los ojos de Lucrecia brillantes por las lágrimas que quería reprimir, no era momento para debilidades y quería dar sensación de entereza, pero por dentro se sentía rota, rota por el dolor, rota por la impotencia que sentía y rota por haber parido a ese hijo de puta que tantos estragos estaba causando. Pensó, tenía que haberte ahogado al nacer.


Siguieron su camino sin más incidentes hasta la aldea, fue un alivio para todos cuando la divisaron aunque algo presintieron al no ver a nadie en la puerta de ninguna de las chozas donde se quedaron las mujeres y los niños, ni el fuego que tendría que estar encendido por la noche, al acercarse vieron al vigilante con la cabeza abierta sobre un gran charco de sangre, pero eso era leve para lo que se encontraron dentro…

Soledad asfixiante.-Capítulo 17.




Capítulo 17.-

Soledad asfixiante.-

En una de las visitas que me hacia mi madre al internado Virgen de los Reyes, conoció mi madre a uno de mis profesores que contrató para que me diera clases particulares para adelantar mis estudios.
Aprendí con el a escribir a maquina y el habito de leer a los clásicos para que tuviera una cultura mas amplia mientras, las clases oficiales me formaban en lo que yo había elegido, delineante proyectista, aunque hasta que no terminé el segundo curso no empecé con las practicas.

El primer año fue muy difícil y triste para mí, había estado dos años viviendo con mi familia y me costó mucho sentirme encerrado de nuevo y estaba mis sentimientos impregnado por el recuerdo de Isabel, esa preciosidad que dejé atrás en Linares. En lugar de estar atendiendo en las clase, me dedicaba a dibujarla en folios al carboncillo y descubrí, lo bien que se me daba el dibujo y lo mal que me iba en las notas, no prestaba nunca atención a las clases...

Un domingo, tuve la sorpresa de la visita de mi madre acompañada por ese profesor que me daba clases, me dijeron que tenían que hablar conmigo y me explicaron que tenían pensamiento de casarse para que yo tuviera un hogar donde ir cuando saliera del internado, me pilló tan de sorpresa que no supe como reaccionar o sentir, solo dije que si ellos lo querían que por mi estaba bien...

Esa noche que yo recuerde fue la que mas he llorado en toda mi vida y aún hoy no consigo entender muy bien porque, pero voy a intentar transmitirlo de alguna forma.

Desde que nací estuve en un internado excepto los dos años de Linares, en ningún momento yo había sentido soledad con tantos niños siempre cerca de mí, para mi eran etapas muy felices pero esa noche cuando mi madre se fue, el internado se convirtió de pronto en una tumba donde sentía una soledad asfixiante, pensaba en Linares y la libertad de vivir con una familia y de pronto viví la realidad de donde estaba, un duro horario desde las seis de la mañana, algunos celadores que parecían haber estado cuidando a presos de campos de concentración y castigos por cualquier cosas, aunque yo siempre fui un candidato ideal por lo travieso que era...

Yo no entendía muy bien por que me sentía así, no había cambiado nada de un día para otro, mi llanto era convulsivo, no podía controlarlo y sentía así una impotencia enorme cuando no encontraba los motivos suficientes para esos sentimientos...
Este es el cuadro de profesores, el numero 9 es D. Francisco Reyes, cuando se casó con mi madre me dio sus apellidos, aunque yo seguí en el internado después que se casara hasta terminar la oficiala de delineante, a el le tengo que agradecer el tener una familia y una casa al salir del internado...Pronto se me pasó la tristeza pues ese año trasladaron del Hospicio de San Luis  a mi amigo Pedro que hacia 3 años no lo veía y la primera gamberrada que hicimos es reunir a unos amigos del internado que estaban hasta las narices de un celador que nos pegaba continuamente por cualquier cosa, era un paracaidista retirado con mas mala leche que una cabra comiendo higos chumbos... 

Le hicimos la espera en un lugar cerca de la piscina por donde el tenia que pasar, eramos siete niños de doce y trece años, al pasar grité, ahora y todos a una nos lanzamos sobre su cuerpo y sus piernas derribandolo al suelo...le destrozamos la camisa, los pantalones y le llenamos la cabeza de chichones producidos por los capones que le dábamos con los nudillos, que es lo que nos hacia el, sin soltarlo, le hicimos jurar que no se lo diría a nadie o cada vez que lo viéramos solo le pasaría lo mismo, 
Jamás volvió a molestarnos a ninguno de los que participamos en nuestro primer asalto...

Solo había una cancela de separación entre nuestra escuela y el manicomio, es esta que se ve aquí...
Alrededor de ese patio están todas las celdas y los dormitorios y dentro había una hermosa iglesia donde íbamos todos, los locos y nosotros, pero cuando estábamos juntos no se notaba la diferencia.
En esa época hubo una inundación enorme en Sevilla y todas las carreteras estaban cortadas, para unos niños algo estupendo por que no teníamos clases, pero nos tuvieron que suministrar comida en barcas y helicópteros, era alucinante y no queríamos que el agua se fuera, pero a la tercera mañana se había roto un muro de contención en Sevilla y toda el agua se fue con ellos, nuestro internado estaba más alto y a dos kilómetros, nos jodimos de nuevo con las clases, pero todo no iba a ser bueno...

Cuando las aguas desaparecieron de los naranjos de enfrente del campo de deporte, miles de topos acampaban y corrían delante nuestro, nos echábamos una competencia para ver quien ganaba metiendo más topo de un puntapié en el aro de baloncesto...¿se puede ser mas cafre?...
Ahora escribiendo esta novela y viendo las fotografías, me doy cuenta que tengo más años que la momia de Ramsés II, pero aún estoy en la flor de mi vida, porque no puedo ser la flor de la tuya,..  

Mientras escribía estos recuerdos, sonó el teléfono, el psiquiatra de Pedro me decía que el pronto estaría bien y quería saber si podía contar conmigo para que se quedara en mi casa, si con usted no puede estar, yo no le voy a dar de alta hasta que Cáritas no disponga de una cama libre en su casa de acogida...yo no tuve que pensarlo mucho y le dije rotundamente que no, no me sentía con fuerzas ni ganas para enfrentarme de nuevo a una inquietud constante...avíseme cuando vaya a salir para ir a verlo que de todas formas quiero hablar con el...después de colgar me sentí mal, pero peor me iba a sentir si lo meto en mi casa, se engancha de nuevo y me hace la vida imposible...

Falsedades.-Historia 17

Historia 17.- Falsedades.

Suena el móvil y lo coge David...si, ¿Quién es?
¿Es que no te sale mi numero en pantalla?, si, pero no miré antes de contestar...
Te noto muy frío, le dice Lorena al otro lado del teléfono.
 Imagínate por que...Ya sé, hay moros en la costa, si quieres llamo después..., no espera.
Oye, que se acerca su mujer y pone el móvil en espera...
Sonia le da un beso a su marido y le pregunta, ¿con quién hablas?,
El contesta, con el doctor Castaño.
Mira voy a salir a comprar, ¿quieres que te traiga algo?...no, nada, hasta luego.
Sonia deja un paquete cerca de donde el marido estaba hablando y se marcha.

Cuando sale la mujer, David retoma la llamada telefónica...Ya estamos solos cuerpazo, te voy a devorar por teléfono...Déjate de fanfarronadas que ayer me dejaste a medias...
Pichoncito, tuvimos muy poco tiempo, pero ya verás este fin de semana, ya le dije a mi mujer que me tenía que ir a Córdoba y veras que te va a parecer que tienes un león encima...
Tu llévate ese tangas rojo que tienes abierto por delante, que el primer asalto te lo doy en el coche.

Lorena, cuelgo que está entrando mi mujer, te dejo un beso un metro más abajo...
Sonia le tira un beso al pasar y se dirige a la cocina con las compras para hacer la cena.
El se siente excitado por la llamada y ese fin de semana que le espera junto a su amante y su mujer agradece ese brío cuando se van a la cama.

Al día siguiente tiene una comida en casa de sus suegros y David es como siempre un derroche de amabilidad y simpatía y la suegra se deja caer con una de las suyas...Que felicidad Sonia me has dado con este marido que tiene, cuanto te quiere y cuanto te respeta, ojala todos los maridos fueran como el que tú tienes, pues ni de tu padre puedo decir eso, que menudo pendón estaba hecho de joven, ahora como ya no se le levanta ni el pensamiento, míralo, parece que no ha roto un plato en su vida...Déjalo ya mamá, no empieces que nos va a dar la comida.

Mientras escucha a su suegra y durante la comida, David está pensando...menudo carcamal el viejo, quien diría que alguna vez ha ligado en su vida, con esa pinta que parece salido de un campo de concentración, como si no tuviera dinero para comer y la foca de su mujer... zampando como un cerdo, después se dará golpes de pecho para pedir perdón por haberse comido lo de ella y lo de veinte negritos hambrientos de África...la mira sonriendo y piensa, pero que putón eres vieja...
Después de la comida se despide de los suegros como si en ello le fuera una herencia...

El sábado a las diez de la mañana le da un beso a su mujer y baja al garaje a por el coche, viven en una urbanización de lujo, en un chalet regalo de los suegros por la boda con su hija y cerca de allí, una clínica privada donde ejerce de cirujano, también regalo de los suegros a ese hombre tan bueno que su hija ha encontrado...
Cinco minutos después de que saliera su coche, otro coche aparcado en la acera lo seguía...

Sonia conducía un mercedes blanco que había alquilado el día anterior y aparcado en la acera frente a la urbanización, siguió a su marido durante veinte minutos hasta que paró a recoger a una mujer que ella no conocía, al subir al auto le dio un efusivo beso en la boca y se dirigieron a la autovía Sevilla-Madrid. Ella puso en marcha el pequeño grabador que tenía en el asiento y escuchó como tantas veces en los últimos días la conversión de su marido con la amante...no se conformó con eso, quería pruebas más concluyentes y comprometedoras...

Sonia era rubia y llevaba una peluca morena, el coche que conducía era alquilado, por lo que le era fácil estar detrás sin levantar muchas sospechas, puso en modo grabación la cámara de vídeo que se hizo instalar en el coche cuando vio el movimiento de la cabeza de la acompañante de David que surgía y desaparecía en el asiento del conductor...El coche giró entrando en un camino rural con grandes alcornoques, ella paró observando donde iban hasta que los vio pararse a unos cuatrocientos metros, bajó de su coche y se fue andando con precaución en esa dirección hasta situarse detrás de un gran árbol desde el que podía grabar sin que le vieran...

Cinco minutos de grabación fueron suficientes donde se veía a la mujer agachada fuera del vehículo con una serpiente que parecía resucitar en su boca para meterse en sus partes nobles cuando sentada en una manta en el suelo, parecía una manzana ensartada...

Sonia se fue hacia su vehículo y descargo en su portátil el vídeo que inmediatamente mandó a su abogado y sus padres...después volvió donde estaba su marido ya sin disimulo y se acercó a la pareja que parecía haber visto al mismo Satanás, el no lograba articular palabra y enseñándole la cámara le dijo...Lo tengo aquí todo grabado y tus conversaciones telefónicas con ella hace tiempo la tiene mi abogado y la cinta de vídeo se la acabo de mandar por correo por si intentabas algo contra mí...Ya puedes seguir tu camino a Córdoba, pero no regreses por que la casa ya tiene la cerradura cambiada y la clínica que es propiedad de mi padre, ya está vacía...


El se quedo llorando sin poder articular una palabra y la amante se vistió para parecer decente  y acercándose a Sonia le dijo. Por favor señora, me puede llevar usted a Sevilla...

Tomando el té con la policía.-Capitulo 17

Tomando el té con la policía.-Capitulo 17


Solo una limusina amarilla paraba a las cuatro de la tarde en la escalinata de acceso a la mansión de Lucrecia. A las cuatro y cuarenta y cinco, dos agentes subían la escalinata y llamaban a la puerta, la criada los hizo pasar y anunció a los visitantes, pasaron al salón de té donde hablaban las dos damas que sonrieron a los agentes…
Buenas tardes mi general, que se le ofrece hoy…
Por el momento solo teniente pero tengo esperanza de ser capitán en cuanto os meta entre rejas…
Vamos a tomar el té. ¿Nos acompaña?
Ok, se sentaron frente a las damas y Lucrecia hizo sonar una campanilla.
Un joven solo vestido con la parte baja de un delantal corto, entró empujando un carrito de servicio y al llegar junto a Lucrecia le sirvió el té mientras la dama le acariciaba descaradamente el trasero y los muslos, ella subió la cabeza y el la besó en los labios.
Lucrecia le hizo seña para servir a los invitados y al acercarse al policía este se levantó de un salto…No te acerques a mi mariconazo…las damas emitieron una gran risotada…
Lucrecia dijo, ya quisieran mucha mujeres tener en la cama un mariconazo como este y haciéndole un gesto, el hombre desapareció de la estancia.

Hizo sonar otra campanilla y una joven rubia con delantal sin peto, solo dos tiras que tapaban sus pezones y se anudaban en el cuello, entro bamboleándose…sírveles el té querida, pero antes acércame una de esas revistas, señalando a una mesita muy baja…
La chica se dio la vuelta y sin doblar las rodillas, tocó con la frente la mesa de madera ofreciéndoles a los policías un espectáculo que no esperaban…

El teniente se puso colorado al ver ese arco del triunfo con el ojo que todo lo ve apuntándole directamente a el y el compañero solo dijo…ufff
No pronunciaron una sola palabra mientras la chica les servía, después fue donde estaba Rosario y le sirvió mientras ella acariciaba sus muslos mirando directamente a los hombres y con un beso en su boca la despidió…

Al terminar el té el teniente les dijo…saben que no estoy aquí por cortesía ni para tomar el té, el asunto es oficial y voy a poner mi grabadora en marcha…OK contestaron…

Murió Vanesa, después Beatriz y ahora Berta ha desaparecido y ustedes están aquí tomando el té tranquilamente como si nada pasara, queremos saber sin rodeos donde está Berta…ya le contestamos a esa pregunta, ella salía a veces de viaje sin decir nada y no sabemos dónde puede estar, porqué no se puso en contacto con nosotras y su móvil está apagado.  El policía negó con la cabeza, eso no me lo trago…

El fiscal aún no ha presentado cargos contra ella, pero hay evidencias que la implican en la desaparición de su marido y con toda probabilidad de su muerte. Por eso tenemos orden de detenerla para interrogarla.
Hemos comprobado los aeropuertos y todas las salidas además del movimiento de sus cuentas bancarias y no encontramos nada, es como si se la hubiera tragado la tierra.

Lucrecia siguió negándose a comentar nada más sobre su amiga y los policías se levantaron molestos. Gracias por el té, seguiremos con nuestra labor.
Gracias a ustedes por la visita, con mucho gusto le ayudaremos en lo que podamos mi general…con gran acritud el teniente le dijo, vete al carajo, joder….antes de volverse para marcharse miró directamente a Rosario y sacando un documento de su bolsillo le dijo…se me olvidaba, tengo aquí una orden de detención contra usted, en la comisaría hay detenido un ciudadano Indio que ha confesado que usted le pagó 50.000 euros, para que matara a su ultimo marido…
Rosario palideció y Lucrecia abrió los ojos como platos.
El teniente sonriendo a Lucrecia le dijo. Nada mejor que terminar un acto cómico como el de la chica desnuda, con una tragedia inesperada…

La sandalia del pescador.-Capítulo 17


 
Capítulo 17.-La sandalia del pescador

Después de la carnicería de la aldea, volvieron sobre sus pasos a la zona de las cuevas, aún  le quedaba al hombre muchos deseos de venganza, tantas como las que tenía clavada Javier en su atormentada alma.

Estaba nevando y Amadeo se refugiaba bajo unos arbustos para vigilar a cierta distancia la entrada de la cueva y dar la voz de alarma si alguien se acercaba. Amadeo llegó un día a la aldea huyendo de un puerto pesquero donde había dado muerte al capitán de un barco atunero que había violado y arrojado a su novia por la borda, mientras el iba a tierra a realizar unas compras para el capitán. La muchacha apareció flotando cerca del barco con multitud de heridas causada por los depredadores que acechan junto a los barcos de pesca para aprovechar los restos que se lanzan por la borda.

Un marinero le señaló el cuerpo que estaban recogiendo en ese momento del mar y le dijo, esa es tu novia, el capitán la arrojo al agua después de violarla, yo mismo escuché sus gritos, pero dos de sus secuaces estaban en la puerta del camarote y no pude hacer nada para ayudarla, cuando salió a la superficie estaba ensangrentada y muerta.
Amadeo contuvo las lagrimas y no dijo nada, se marchó a beber a una taberna del puerto y estuvo allí con una capucha puesta hasta que vio entrar al capitán, fue por detrás donde este se sentó con una jarra de cerveza que pidió en el mostrador y le atravesó desde la espalda hasta el pecho el corazón con una enorme daga, le echo la cabeza hacia atrás y mirándole a los ojos le dijo…soy yo maricón, mírame mientras te mueres, cuando expiró le dio un fuerte cabezazo contra la mesa y salió corriendo.

Amadeo seguía en su labor de vigilancia creyéndose oculto bajo los matorrales, escuchó un leve ruido detrás suyo y no le dio tiempo a volver la cabeza, un machete de caza le atravesó la garganta, era la primera vez que ese carnicero mataba con un arma blanca, todas sus víctimas habían perecido de un fuerte golpe de su maza. Había dejado los perros atados lejos para poder acercarse al hombre sin levantar sospechas…
Le ató una piedra a una sandalia que le quitó, se acercó lo más que pudo a la entrada de la cueva  y la lanzó escabulléndose inmediatamente entre la vegetación…Lucrecia estaba vigilando en la entrada y no había visto nada sospechoso hasta que alzó la vista por algo que le llamó la atención y aterrizaba las sandalias del pescador a unos metros de sus asombrados ojos.

En el lado opuesto, al nordeste, había quedado otro hombre vigilando, era de origen ruso, un superviviente escapado de un campo de trabajo sentenciado a treinta años por desertor. Como buen conocedor de la nieve se encontraba perfectamente camuflado, sobre los arbusto puso su capa y la cubrió de nieve, no había persona que pudiera descubrirlo, pero los años en la naturaleza, habían hecho desarrollar el oído y olfato de su cazador al nivel de los animales, el hombre no vio a su atacante, el follaje y la capa que lo cubría cayo sobre el aplastado por una placa de pizarra de más de cincuenta kilos que le había dejado fuera de combate. Consciente aún y con la cabeza fuera de su improvisado refugio, vio llegar su muerte cuando el salvaje le cogió por los pelos, le clavó la daga en el cuello y con la maza dio un severo golpe sobre la daga que hizo desprenderse la cabeza de su tronco…fue de nuevo hasta tener a tiro la entrada de la cueva y con su fuerte brazo lanzó la cabeza .cayendo en la misma entrada, los ojos abiertos miraban al interior y un Javier estremecido, miraba los ojos del ruso…

Un nuevo comienzo.-Capítulo 16



Capítulo 16.-

Un nuevo comienzo.-

Me han llamado del psiquiátrico del hospital Garcia Morato para autorizarme una visita a Pedro, me alegré al verlo por el cambio tan drástico que había sufrido, estaba mas gordo y se le veía radiante por verme y un atisbo de esperanza se instalaba de nuevo en mi alma, ese alma de la que me hizo desligarme el comportamiento de los religiosos y sus religiones, pero de la que no quería renegar por miedo a un castigo divino...aunque de todas formas, ya estamos bastante castigados con las miserias que tenemos que contemplar en este mundo de fieras donde la mas sanguinaria es nuestra especie...

Volví a la oficina contento y esperanzado por el, pero sin echar las campanas al vuelo, ganar la guerra contra las drogas requiere antes haber perdido muchas batallas y solo la gana quien sabe eso y no se rinde jamás. dentro de mi me dije, ojala seas tu uno querido amigo...

Tenia que terminar un presupuesto en la oficina de un edificio en Burgillos que me resultaba interesante y que me recordaba a los zigurat del antiguo Egipto, por su formación escalonada, aunque yo le llamaba el titanic por su forma de barco...
Mis pensamientos no dejaban de girar en torno a Pedro y su situación, aunque le dijera que si caía de nuevo no contara conmigo, en la practica no podía moralmente hacer eso, solo en las situaciones difíciles es cuando hay que poner toda la carne en el asador para ayudar a un amigo por mucho que nos cueste y se que esta andadura será complicada, pero si le estoy pidiendo a el que no se rinda, solo con mi ejemplo puedo hacerle comprender que su lucha es mi lucha...

Pero el presupuesto no lo terminé, mi mente permanecía anclada en los recuerdos, esos que me alegran el alma y me alejan de las miserias de la vida, aunque últimamente esas miserias se limitaran al gran problema de mi amigo Pedro...

Recordaba que cuando volví de Linares, el estaba en la Escuela de formación profesional Virgen de los Reyes, para mi fue una gran sorpresa y mayor alegría, no lo veía desde los nueve años que salé de la casa cuna y teníamos ya once años...no se si fue algo bueno o malo, pero eramos la pareja zipi y zape, esa de los cómic que estaban siempre haciendo travesuras. Nos escapábamos continuamente del colegio, unas veces para buscar pajaritos en los nidos de las azoteas que hacían en los desagües.  

Otras veces nos íbamos a una vaquería propiedad de la diputación regentada por el mismo director del manicomio que tenia una hija que me quitaba el sentido, mientras me alejaba con ella a través de los naranjos, Pedro hacia de vigía por si se acercaba el padre, pero mal vigía tenia que ser, porque más de una vez, me sentía cogido por la oreja, mientras Laurita andaba de puntillas por la fuerza con que el padre la levantaba de otra oreja mientras decía, papi papi, me dueleeee...

En una ocasión, el padre cuando me vio llegar por el sendero, soltó del establo una vaquilla, me quité el chaleco y a modo de muletilla me dispuse a torearla, no era más grande que un san bernardo, pero como venia tan rápida, antes de llegar a mi altura salí corriendo hasta que me arrinconó contra el muro de una alberca de agua para los animales, y en lugar de torear, me di un buen chapuzón hasta que se fue...mis días de torero habían terminado definitivamente antes de comenzar...

En la oficina no había podido terminar el presupuesto perdido como estaba en mis recuerdos y después de cenar me puse manos a la obra, me quedé dormido en la mesa de trabajo, me despertó el sonido del teléfono, era las dos de la madrugada, me sobresaltó y más cuando me dicen que es del hospital, sin muchos rodeos me dicen que Pedro ha muerto...

Me estoy vistiendo con lagrimas en mis ojos y la puerta de mi cuarto se abre, entre las luces que hay detrás suya procedente del salón, su figura se recorta, la luz de mi lampara de trabajo se refleja en unos ojos muertos dentro de unas cuencas hundidas y una piel pegada a los huesos de su cara, me deja aterrado, tu, tu, tu...me acaban de llamar diciendo que estas muerto, oigo mis propias palabras mientras despierto de esa pesadilla que se apoderó de mi sueño...respiré tranquilo al saber que no había pasado nada, Pedro estaría bien...

Ángel Reyes Burgos

La prostituta.-Historia 16

Historia 16.- La prostituta.
Teresa llevaba una apacible vida matrimonial con su marido y sus dos hijos a los que adoraba, ella decía de su marido Rogelio, que era un pedazo de pan y una bendición del cielo ante sus amigos.
Tenían una economía saneada y vivían con comodidad, gracias a sus ingresos como director general de una multinacional con una gran sede en Sevilla dedicada a la industria farmacéutica. 

 El poco tiempo que llevaba en la empresa, no le había permitido ahorrar mucho, pero él quería para su familia una vivienda más digna y se embarcó en una hipoteca para comprar una casa.
Tuvo la mala fortuna de que el abogado encargado de las finanzas cometiera un gran desfalco y la empresa cerró la sucursal de Sevilla quedándose sin trabajo...

Intentó que su mujer no se diera cuenta de su deterioro emocional ante la nueva situación. A los seis meses del despido se había quedado a cero su cuenta bancaria y él seguía sin encontrar trabajo, los recibos hipotecarios estaban venciendo y el banco le amenazó con el desahucio, les estaba costando ya trabajo para obtener lo imprescindible para comer...el panorama era desesperante.

Lucia era una amiga de la Universidad en su época de estudiante y seguían en contacto y también conocía la situación de Teresa por sus conversaciones telefónicas. Ella trabajaba en una güisquería de alto standing donde trabajaban de forma libre cantantes, presentadoras y artistas del cine.
Una sola copa por tener la compañía femenina, costaba 50 Euros y la salida a un hotel se pactaba por anticipado en el local y no bajaba de ochocientos euros la noche.

Lucia le propuso a Teresa que le dijera a su marido que había encontrado un trabajo nocturno en el mercado de abasto y así podía dedicar las noches a ganar un dinero que pocos hombres ganan.
Ella se quedó horrorizada ante esa perspectiva, pero pasaban los meses y se acercaba el desahucio, no tenía con que alimentar a sus hijos y su marido estaba en tratamiento por depresión.
Una tarde llamó a Lucia después de haber hablado con el marido diciéndole que tenía un trabajo en el mercado y se presentó en la güisquería... 

Teresa estaba sentada en la penumbra con lágrimas en los ojos, recordaba a su marido y sus hijos y no se perdonaba a ella misma estar en ese lugar. Lucia se acercó a ella y cambió su panorama mental al hablarle del amor que tendría que tener a su familia para dar ese paso tan difícil. Ella se intentó auto convencer, pero por dentro vivía un infierno ante la perspectiva de tener sexo con otros hombres, porque lo mirara como lo mirara, se iba a convertir en una prostituta.

Con el primer cliente que la invitó a una copa, tuvo que hacer un gran esfuerzo para que sus lágrimas no afloraran a la superficie, consiguió comerse sus emociones y pensar que lo que estaba haciendo era por amor a su familia...
En el hotel estuvo a punto de salir corriendo cuando el hombre se desnudaba, aunque tuvo suerte pues el hombre solo había pagado por dos horas de servicio y pudo hacer dos más durante la noche. Antes de irse para su casa tenia mil ciento ochenta euros en el bolso entre copas y servicios.

Se los dio integro a su marido después de haber escondido algunas joyas, diciéndole que había vendido a un compañero parte de sus alhajas, utilízalo para lo más urgente que tengamos...

Así fue ganando más y más dinero que guardaba para dárselo al marido cada cierto día contándole que provenían de fuentes diferentes para no levantar sospechas...
Teresa no se acostumbraba a esa situación y lloraba con frecuencia y vomitaba sin remedio después de estar con un cliente, por dentro estaba destrozada.

Una noche visitó el local un ejecutivo de la empresa donde trabajaba su marido y ella se negó al reconocerlo a tomar una copa con él y le pidió que la dejara en paz...mira, estoy aquí por culpa de tu puta empresa y chorizos como tú, no quiero que te acerques a mi...

Al día siguiente el marido recibió una llamada contándole donde estaba su mujer por las noche y Rogelio se presentó en el local en el momento en el que un cliente le daba un beso y una palmada en el trasero, ella creía morirse y a él se le hinchaban las venas del cuello de tanto gritar...
Pero que pedazo de puta eres, yo en casa sufriendo con los niños y tú aquí puteando para divertirte, siempre me ha olido mal este trabajo nocturno tuyo, pero ya lo veo claro hija de perra...
No vuelvas a casa, voy a coger tu ropa y a los niños y los dejo en casa de tu madre, por mi puedes seguir puteando todo lo que quieras...no le dio ni la más mínima oportunidad a defenderse y se quedó allí quieta y llorando mientras su marido se marchaba...

En su mente solo había un desafío, comprar un pequeño piso para tener a sus hijos con ella, nunca se llevó muy bien con su madre y quería vivir en paz la vida con sus hijos...en cuanto su marido salió por la puerta del local de alterne, lo intentó borrar de su corazón y siempre pensaba, lo hice por vosotros y tu ni siquiera lo sabes...

Una vez que pasó por el parque, vio a su marido Rogelio durmiendo sobre unos cartones y las lagrima asomaron a su rostro, tenía en la mano una botella de vino vacía y dormía con grandes ronquidos, se acerco a él y acariciando su frente lo beso y le dijo, te amo y dirigió sus pasos hacia su nueva casa donde lo esperaban dos seres maravillosos.

Nunca desprecies por su trabajo a una puta, no sabes sus motivos ni si algún día pasaras por eso.

Ángel Reyes Burgos