No quería hacer este libro largo con los despropósitos, pero tenia en mis notas el asunto de un día que se presentó en una oficina portátil que tenia en la calle Virgen del Valle de Sevilla.
Hasta el momento de yo hacerme cargo de la construcción de sótanos de garajes y pisos encimas, había sido un cine de verano y posteriormente una pista de tenis. En plena excavación se me presentó en la oficina diciéndome que estaba limpio y necesitaba trabajo. Lo acepte y le dí unas indicaciones para el de la excavadora, medidas de los pozos medianeros y la general de la losa de cimentación.

Mi secretaria le dio dinero a un trabajador para que se lo llevara. Inmediatamente el se fue a comprar droga. Cuando apareció por la oficina estaba yo allí y llegaba con los brazos vendados...


Aquí nos hicieron una foto con el cura que nos daba clase de música en la rondalla...pero también seguíamos juntos cuando ya más mayor disfrutábamos en el otro internado de los meses de verano en la playa del puerto de Santa Maria...
