Conociendo el origen, Capítulo 11


 
Capítulo 11.-Conociendo el origen

El origen de la aldea, se remonta al año 1908 cuando un monje jesuita acampó en ese paraje desierto, estaba huyendo de la justicia que le había sentenciado a cadena perpetua por la violación y asesinato de cuatro niños. Fray Tomas, construyó la primera choza hecha con materiales de los alrededores, troncos y piedra caliza. Llevaba semillas que cultivó y creó el primer huerto de la montaña, su vida era solitaria y apacible, ideal para un monje que había vivido toda su vida en un monasterio en la sierra de Toledo.

El párroco de su pueblo, lo llevó al monasterio al cumplir los doce años en el que murió su madre, estaba traumatizado por la muerte de su hermana a manos de su padre después de violarla y vio como su madre, acababa con la vida de su padre cortándole el cuello con una hoz y arrojándose después ella por el desfiladero…al cumplir los veinte años, cometió la primera violación y asesinato de un niño, una noche que se escapó del monasterio sin que nadie notara su ausencia, volvió antes del amanecer y nunca se supo quien cometió esa atrocidad.

En ese mismo año, acabó con sus otras tres víctimas, lo sorprendió el padre del niño saliendo de su habitación y lo retuvo con una escopeta hasta que llagaron los alguaciles… El veredicto del jurado fue rápido y unánime, lo condenaron a cadena perpetua…

El se encargó de acortar su sentencia cuando en una cena de navidad, se ausentó del comedor fingiéndose enfermo y por un hueco en la pared de su celda, accedió a un pasillo de servicio que lo llevaba hasta las cloacas por donde salió al exterior.
Caminó durante meses vestidos con harapos y una campanilla como si fuera un leproso para que nadie se le acercara…en pocas ocasiones se le vio, nunca tomaba caminos, de noche robaba en las granjas lo suficiente para subsistir. En octubre de 1908, llegó a esa sierra del pirineos Aragonés y plantó su desquiciada mente sobre ese solitario lugar.

Fray Tomas llevaba una vida tranquila, cultivaba y cazaba su propia comida y no había nadie que lo pudiera molestar…o eso pensaba el hasta que un día…
Apareció junto a su choza una mujer que había recorrido 120km., huyendo de las palizas de su marido, estaba con las ropas desgarradas, hambrienta y en un estado lamentable, la acogió en su choza, la cuidó y alimentó, no sin antes advertirle que solo se quedaría hasta que se repusiera.

Esta mujer era Lucrecia, conocedora de la medicina natural y de las plantas medicinales, también una ferviente católica con miedo a las relaciones sexuales con el monje que la llevaría irremediablemente a la condenación de su alma. Como fue irremediable que pasando todas las noches junto a Fray Tomas, terminaran enzarzados como gatos en celo y que esas refriegas apasionadas diera lugar a un embarazo…

Los dos se horrorizaron cuando el niño nació, unos dientes desproporcionados y desarrollados como si de un adulto se tratara, la mitad derecha de la cabeza parecía haberse separado viéndosele el cráneo, el aspecto general era grotesco…

El monje no quería ni verlo y Lucrecia se encargó de cuidarlo hasta que tenía tres años, lo mantuvo escondido a los ojos de otras familias que se habían instalado cerca creando el embrión de una aldea…

Ante la insistencia de Fray Tomas que amenazaba matar al niño si no se lo llevaba de la casa, Lucrecia una noche se lo llevó al monte y los escondió en una cueva de difícil acceso, puso frente a el toda la comida que consiguió y haciéndose la señal de la cruz inversa dijo…adiós hijo de la abominación, que el infierno esté contigo…

Ángel Reyes Burgos

La confesión de Lucrecia.- Capitulo 11

La confesión de Lucrecia.- Capitulo 11

La muerte del narcotraficante y la de Vanesa, estaban estrechamente ligadas al morir los dos por los efectos de la misma sustancia como demostró la autopsia, el fiscal ya tenía los suficientes indicios para pedir al juez un registro de las mansiones de las damas y de otras propiedades. Intervinieron ordenadores, móviles y documentación para su estudio pericial. No encontraron sustancias estupefacientes ni armas en ninguna casa de las damas, excepto escopetas de repetición de cañones superpuestos que las damas utilizaban en la finca para  el tiro al plato.

En una primera inspección de todo ese material no encontraron nada sospechoso y la alegría con que se empezó este nuevo movimiento, se fue transformando primero en violentos comentarios sobre esas señoras, después en algo de decepción entre los investigadores hasta sentir cierto grado de impotencia.

En una reunión, el mismo agente que dijo anteriormente que quizás las señoras no tuvieran nada que esconder, volvió a repetir lo mismo… ¿y si estamos persiguiendo a unas personas que realmente no hicieron nada ilegal aunque las circunstancia así pueda hacerlo parecer?
El inspector jefe, volvió a dar un fuerte puñetazo en la mesa, propio de su actitud cuando está contrariado…Jodeeerrr, no quiero escuchar mas esa gilipollez, el hecho de que nosotros seamos unos incompetentes que no adelantamos nada en el caso, no quiere decir que esas damas estén limpias, ¿acaso olvidan que esas muertas de hambre de la nada se hicieron con verdaderas fortunas a costa de las muertes de sus maridos no aclaradas? Tenemos que ponernos las pilas y aclarar este caso…

Lucrecia sonreía cuando llamó a su casa la policía que le llevaba la documentación, ordenadores y efectos confiscados para la investigación por no haber en ellos nada de interés que pudieran utilizar contra la dama. En las casas de las otras señoras la misma  escena se repetía con unos policías que se alejaban moviendo la cabeza…

Esa tarde a la hora del té, solo tres mujeres subían la escalinata de la mansión de Lucrecia, parecía que nada hubiese cambiado a la hora de tomar el té, ni siquiera hablaron de la muerte de Vanesa, se diría que jamás había existido para ellas.
Eso cambió cuando las cuatro damas bajaron al sótano donde antes había una bodega de vinos y Lucrecia la transformo en una pequeña fortaleza, por dentro se había forrado con planchas de hormigón cubiertas por unas placas de plomo.

Los equipos electrónicos instalados, impedían cualquier escucha en el exterior, esa medida la tomó Lucrecia por la cercanía de la mansión de su vecino el senador.
Había una mesa larga en el centro de la estancia con una baraja de cartas y un juego de parchís, al lado un carro de bebidas y un mini bar. En el frente una gran televisión de plasma y debajo un equipo completo de reproducción de Dvd y videos antiguos de cinta.

En el lateral derecho, seis sillones ocupados por una especie de maniquís con traje de etiqueta, los rostros recubierto de cera, pero debajo estaban las cabezas autenticas de sus propietarios…
En esa estancia explicó Lucrecia a sus amigas que  la muerte de Vanesa fue decisión  suya, su gran adición a la cocaína nos estaba poniendo a todas en peligro, por eso mandé eliminar a Ramón el narcotraficante al que llamó Vanesa desde una cabina cercana a su casa para que le llevará drogas y yo no podía permitir que lo relacionaran con nosotras.

Una noche me acerqué a vuestra finca y llame al portero automático de Vanesa para que saliera diciéndole que no tenía tiempo para quedarme y cuando salió a la verja, le tendí una bolsita a la vez que la daba un beso y le decía que se cuidara…

Las tres amigas se levantaron de un salto gritándole de forma amenazadora…

Ángel Reyes Burgos

Un accidente grave.-Capítulo 10.




Capítulo 10.-

Un accidente grave.-

Por la tarde tenía que salir más temprano de la oficina, estaba invitado a la boda de un buen amigo mío y me fui a casa a cambiarme de ropa.
Aparcando el coche vi a Pedro girando una esquina con una bolsa en la mano, parece que venía de mi casa y me quedé algo preocupado, estuve mirando en los cajones donde guardo la cubertería de plata y de la docena de cada cubierto faltaba uno de cada modelo, cuchara, tenedor y cuchillo, cucharillas de café y lazos de plata para las servilletas...

No sentí la pérdida de esos objetos, pero si me dolio muchisimo que me hubiera robado después de lo que intentaba hacer por el, pero en fín, me dije...te has sentenciado amigo porque no te lo voy a perdonar. Intenté olvidarme momentáneamente de el y disfrutar de la boda...pero antes fui a comprar una nueva cerradura y la puse en la puerta...

La cena después de la boda fué en unos jardines a las afuera de Sevilla, un hermoso restaurante con las mesas dispuestas en el jardín, un grupo de moda cantando y tocando instrumentos y un hermoso organo electronico, la verdad sonaba muy bien el grupo y yo disfruté de lo lindo comiendo y para remojar la copiosa comida, aproveché la barra libre con mi bebida favorita, balentain con hielo...es ese motivo por  lo que mi cuenta de coreo se llama balentain@...he tenido varios negocios de hostelería y es lo único que he bebido siempre.

Aunque tanto beber me iba a pasar factura esa noche, yo me fui en el coche del novio al convite, pero a la hora de volver ya de madrugada, lo vi tan borracho que le quite las llaves del coche para conducirlo yo, fue un error porque parece que un borracho siempre piensan que los demás lo están más...camino de Sevilla me quedé dormido en una curva y me empotré dentro de una zanja del lateral de la carretera...la borrachera se me pasó de golpe, el cinturón me hizo un verdugón en el pecho que me duro meses, pero lo más grave es que me parti dos radios de la mano izquierda que impactó contra el salpicadero y mi amiga que estaba detrás, saltó por encima nuestro rompiendo el parabrisas delantero...llegó la guardia civil y yo estaba más sobrio que el día de mi primera comunión, pero el novio seguía con una borrachera monumental y no paraba de tocar los uniformes de los agentes diciéndole lo bonitos que se veían con ellos...yo quería reírme pero si lo hago nos dejan encerrados a los dos...me dolía mucho la mano y me llevaron en el furgón hasta el hospital, allí me introdujeron una barra de platino para fijar el metacarpo y la primera falange...

Lo intentaron hacer solo con anestesia local, pero yo he sido muy miedoso para eso de pasar dolor y después de varias inyecciones locales, me tuvieron que anestesiar entero, yo veia a traves del monitor como entraba dentro de la mano. Por la mañana al despertar de la anestesia y quitarme todos los sensores que tenía por el pecho, me vestí y fui al mostrador de las enfermeras, me miraron como si vieran a un fantasma...¿que hace usted levantadoooo?, ...le dije que estaba bien y tenía que firmar un contrato en mi oficina, llamaron al médico de guardia que después de hacerme un chequeo rápido me dio el alta, me tomé un calmante para el dolor que me dieron y cuando llegué a la oficina estaba como nuevo, aunque lo más doloroso fue cuando me quitaron el clavo y comencé con la rehabilitación en Madrid que es donde me cogió en ese momento...pero no fue mi accidente más grave...

Cuando salí de la oficina esa tarde, al llegar a casa estaba Pedro en la puerta...le pregunte, ¿Que haces aqui?...es que no me abre mi llave y te estaba esperando...¿Recuerdas que te dije?, si vuelves a consumir, no te quería en mi casa y ayer te vi saliendo con una bolsa y al mirar en los cajones de los cubiertos, faltaban piezas, ¿que paso?...se me quedó mirando con los ojos como platos y un comienzo de negar la evidencia, lo corté en seco y le pedí que no me lo hiciera más difícil, por nuestra amistad Pedro, vete de aquí y mañana te vas a ver a la trabajadora social de Cáritas, le dices que vas de mi parte y que necesitas de nuevo ayuda, yo seguiré pendiente de ti y te ayudaré, pero solo cuando vea que tu te tomas este asunto en serio...

Sus lágrimas de cocodrilo de nuevo empezaban a hacer su aparición, yo abrí la puerta y la cerré de golpe...no quería permitir por muy amigo que fuera, que destrozara mi vida...mañana llamaría...

Ángel Reyes Burgos

Muerte de un testigo. Capitulo 10

Muerte de un testigo.  Capitulo 10

Pablo el pequeño traficante y Ramón el suministrador de las damas, ingresaron en celdas separadas en la jefatura central de la policía a espera de ser llamados por el juez para declarar, su abogado se presentó para decirle que no hablara hasta que lo hiciera en el juicio si este se llegará a celebrar, por que el confiaba que lo sacaría sin cargos.

Lucrecia llamó a la esposa de uno de los policías para hacerle un encargo. Le llevaría a la comisaría esa tarde a última hora un termo con café y un bocadillo para la cena pues el policía no salía de servicio hasta las doce de la noche.
Un mensajero llevó a casa de la mujer un termo, en el interior con el café había una capsula hermética con dos gramos de cocaína adulterada con estricnina y arsénico, se la llevo al marido a la jefatura.

Antes de salir de servicio a las doce menos cinco de la noche, sacó la capsula y se la llevó a la celda de Ramón…toma, esto es un regalo de Lucrecia, para que no pases una mala noche y se marchó…a las doce y media una ambulancia recogía a Ramón por el que no pudieron hacer nada, llegó muerto al hospital.

El comisario de guardia, no podía determinar si esa droga se la suministró algún policía o la traía Ramón camuflada en alguna parte de su cuerpo o en los dobladillos de la ropa.
Un mensaje de texto llegó al móvil del investigador judicial del caso…me parece que la ballena se tragó al pececito…el mensaje provenía del agente secreto que investigaba las actividades de las damas.

El fiscal cuando llegó por la mañana a su despacho se enteró de lo sucedido y llamó a los investigadores que tenían que haberle informado de cualquier contingencia y les habló a gritos, soy una pandilla de incompetentes, como es posible que maten a un testigo importante dentro de la misma comisaría y nadie sepa nada…el silencio fue  suficientemente elocuente, los policías se miraran unos a otros sin saber como reaccionar…salid de mi despacho, a las doce quiero a todos los investigadores del caso en la sala de reuniones.

Cuando se celebró la reunión, nadie tenia algún dato nuevo que aportar, uno de los agentes de vigilancia dijo que las damas desde que volvieron no habían tenido ninguna actividad que levantara sospechas, las escuchas electrónicas en la casa no habían aportado ningún resultado y aparte de las reuniones diarias en la casa de Lucrecia y sus cenas en los restaurantes que eran publicas y de las que no pretendían esconderse, las damas permanecían toda la mañana en sus mansiones, hemos pedido una orden judicial para pinchar sus teléfonos pero el juez no encuentra argumentos en que basar esa decisión, tenemos que presentar algo tangible para conseguir la orden.

Sonó el móvil del inspector jefe, hablo solo un minuto y al colgar comunicó a los presentes, esta mañana se encontró el ama de llaves a la señora Vanesa muerta, por las características de la muerte, parece ser la misma causa que mató a Ramón en la celda…

Un profundo silencio se apoderó de todos menos uno que sonriendo dijo, ya tenemos una menos por la que preocuparnos…

Ángel Reyes Burgos

Cuerpo profanado. Capítulo 10



Capítulo 10.-Cuerpo profanado

Lucrecia la boticaria, se levanta cada día al amanecer para ir a la sierra a recoger plantas medicinales para sus pócimas, a cincuenta metros de la aldea, su grito hizo un dúo con el canto del gallo, Eva que la habían enterrado la noche pasada, estaba allí colgada como un espantapájaros, desnuda y su cuerpo mutilado por las aves de rapiña.
En sus pechos desnudos, tenía grandes agujeros y trozos de piel y carne colgando, de su vientre mutilado salían los intestinos que colgaban hacia sus muslos, se clavó de rodillas con las manos unida, intentaba rezar pero el llanto se lo impedía…

Dos hombres llegaron corriendo alarmado por el grito de Lucrecia y se pararon en seco al ver tan estremecedor espectáculo, había miedo en sus ojos, también mucha rabia e impotencia…llamaron a voces a los aldeanos que rápidamente y algunos a medio vestir, se congregaron junto a la macabra cruz…

Casi al instante, el nombre de Javier corrió de boca en boca haciéndole responsable de tal atrocidad, Lucrecia alzó la voz rota por el llanto y dijo que Javier era incapaz de hacer eso, pero los argumentos en contra lo estaban sentenciando, era el único que habían visto salir de la casa de Eva el día de su muerte y estaba el hecho de que todos sabían que el primo de su mujer que tan salvajemente estaba mutilada en esa cruz, era el amante de Eva que había desaparecido en la batida de búsqueda de su hija Eva María…

El herrero que llevaba una hoz en la mano, la clavo sobre un tronco caído desahogando su furia, maldito seas Javier, vamos a crucificarte aunque tenga que ir solo a buscarte.
Todos sabían que las bravuconadas del herrero se quedarían en nada, pero la vieja Lucrecia si había tomado una determinación, le pidió el asno al leñador que utilizaba para traer  troncos a su carpintería y se fue sola al monte, ella quería mucho a ese matrimonio que tan desgraciadamente había terminado y conocía la bondad de Javier, lo encontraría para traerlo a la aldea y que tuviera la oportunidad de explicarse antes que algunos cegados por el odio le dieran muerte…

Javier había estado persiguiendo de noche al hombre que sabía le había dado muerte a su mujer y a su hija, le disparó, al no alcanzarle, se perdió de nuevo entre la maleza y no volvió a encontrar su rastro. Desesperado se propuso volver a la aldea y contar lo que había pasado con los vecinos que le acompañaban en la búsqueda de su hija, la muerte de Eva María y de su mujer…

Regresaba hacia la aldea cuando escucho las llamada de Lucrecia, Javier, Javier…los grandes matorrales le impedían ver quien llamaba, pero no le cabía duda que era la buena viejita que tantas muestra de cariño le profesaba a el y a su mujer, corrió hacia la dirección de la llamada y apareció Lucrecia con las riendas del asno en la mano y visiblemente fatigada, se abrazaron y con lagrimas en los ojos le contó lo que sucedía en la aldea y el motivo de querer ella salir a buscarlo.

Javier no podía creer, que esos amables vecinos a los que tantos favores hizo y les mostrara siempre su bondad y su lealtad, le acusaran del asesinato de sus amigos, de su hija y el de su mujer, lloraba amargamente mientras Lucrecia intentaba consolarlo…
Una vez calmado, escuchó atentamente la proposición de Lucrecia…
Te vas a venir conmigo a la aldea, métete en tu choza por detrás procurando que nadie te vea, yo tocaré la campana para reunir a los aldeanos y una vez conmigo, les explicaré todo lo que ha pasado y quien es el responsable de los asesinatos, la gente tendrá que tomar partido para cazar a ese bestia,
si quieren dormir tranquilos...

Ángel Reyes Burgos

Lobo con piel de cordero. Historia 10.

Historia 10.-Lobo con piel de cordero.
Ernesto era el típico hombre que parecía no haber roto un plato en su vida, su permanente sonrisa y sus modales caramelizados, se repartían por igual  en los grupos donde solía ser el centro de atención de las damas, sobre todo en las damas que no conocían bien las artimañas de este D. Juan de pacotilla, experto en el arte de seducir sin levantar sospechas de que esa era su intención, con el único propósito de acumular puntos sobre su insuficiente verga...en este individuo si se podía aplicar eso de que el tamaño no importa...

Una de sus cualidades es la de hacer sentir a las mujeres que era realmente un buen amigo del sexo femenino y a su lado lo sentían como una mujer más con la que se podía hablar de todo y confesarle sus mayores secretos, solían entregarse por completo y a más de una hizo daño y defraudó al pregonar a los cuatro vientos lo que en confianza contaban a Ernesto. Pero eso a el no le importaba siempre que hubiera conseguido lo que quería, pintarse una raya virtualmente en el medidor de su hombría entre sus piernas...

Rara vez repetía con la misma mujer en la cama, porque su vida sexual era como una competición de unidades, antes de empezar la faena recordaba el numero...con esta son cuarenta y nueve...
y así se sentía el tío más macho de la tierra. Pero con ese número cuarenta y nueve las cosas se le iban a complicar, ese día el no lo sabía, pero cuando iban pasando los días y el no se la podía quitar de su cabeza, supo que algo estaba pasando, ¿Se habría enamorado?.Negó con la cabeza, de eso nada y a continuación marco el número de Eva.

Oye, soy Ernesto, estaba pensando en ti y me gustaría que nos viéramos.
Hace una semana que estuve en tus brazos Ernesto y ¿hasta ahora no pensaste en mi?.
No es así Eva, desde el día que estuve contigo no dejo de pensar en ti.
¿Con todas esas mujeres que me contaste que habías estado, ¿solo te intereso yo?...
Tú tienes algo especial que no sé cómo decirte, solo quiero que seas la única en mi vida.
Nos veremos hoy Ernesto y nos daremos tiempo para conocernos mejor...

Los días transcurrieron como en una novela romántica con el ingrediente añadido de una intensa pasión entre los dos a las que le daban rienda suelta cada vez que podían por que los dos vivían con sus progenitores. Pero Ernesto no era hombre de una sola mujer y en una ocasión que lo llamó por teléfono una antigua amiga, no dudó un solo instante en quedar con ella en la pensión en la que se vieron la ultima vez y quedarse a dormir con ella con su celular apagado para no dar explicaciones.

Al día siguiente, Ernesto llamó a Eva y ella no contestó el teléfono, ni al día siguiente, ni al otro, el se estaba desesperando y ya se sabe que a los tíos no hay mejor forma de hacernos corderitos que darnos largas una y otra vez para volar detrás de una falda, es como si nos convirtiéramos en lobos cuando tenemos toda la atención de nuestra dama, quizás porque no sabemos valorar cuando la tenemos a nuestra entera disposición cuando nos aman...

Pasaron unos días y Eva llamó a Ernesto...Oye cielo, hay un montón de llamadas tuyas en mi móvil, estuve fuera y hasta hoy que he llegado a casa no las vi por qué no me lo llevé...
Me tuviste desesperado Eva, no puedo vivir sin ti, ¿Cuando nos vemos?
Pronto, pero por el momento estoy terminando mi tesis y no podrá ser, ya te llamo yo. ¿Podrás tener la bragueta quieta mientras tanto?...
Por qué dices eso, yo no podría tocar a una mujer desde que estoy contigo.
De acuerdo ya te llamaré. Colgando Eva, Ernesto llama a una amiga con la que pasa la noche.

Eva se había enamorado de verdad de Ernesto y no podía creer lo que le contó por teléfono una antigua amiga del instituto, Rosa, cuando estando en la pensión con Ernesto, la llamó desde el cuarto de baño diciéndole que había hecho el amor con el...

Eva llamó a Ernesto al cabo de dos meses cuando ya lo tenía desesperado y le propuso verle en la pensión, se puso como loco de contento, ella le dijo que iría a reservar la misma habitación y que lo esperaba allí a las nueve de la noche.

Ernesto se presentó con un ramo de rosas, la puerta tenía el cartel de no moleste con la llave puesta y la giró para entrar...Eva estaba desnuda mirando hacia la puerta y sentada sobre un corpulento hombre que parecía haber salido de un rin de lucha libre...las flores se le cayeron al suelo y no pudo pronunciar ni una palabra antes de que ella dijera...pero que haces aquí,

¿No habíamos quedado para mañana?...

Ángel Reyes Burgos

Sospechas.- Capítulo 9.-




Capítulo 9.-

Sospechas.-

A las dos de la tarde Pedro seguía durmiendo en el sofá, me puse a la faena de hacer la comida con mucho nerviosismo y preocupación, no pude terminar, fui a despertarlo y le espeté con crudeza, tu crees que estás en un hotel?, levántate y ayúdame con la comida...me miró como reprochándome mi enfado pero sin decir nada se levantó y entrando en la cocina me pregunta, ¿cómo puedo ayudarte?, y a continuación me dice que porque estoy enfadado.

Después de comer hablamos Pedro, ahora ayúdame a limpiar el pescado. Se quedó en silencio y me ayudó sin decir más nada, yo evitaba mirarlo y el se quedó como ausente, parecía que se hubiera levantado un muro entre nosotros...Comimos en silencio y cuando terminamos nos sentamos  a tomar un café y sin muchos rodeos le dije...Estoy preocupado por ti, tu comportamiento me hace sospechar que de nuevo estás consumiendo, ¿Como puedes estar durmiendo casi hasta las dos de la tarde con las cosas que tienes que hacer por ti mismo?...

Se me ocurrió suavizar la situación para que no se sintiera agobiado, pero sobre todo para darle tiempo a reflexionar y no me contestara con unas mentiras improvisadas...Aunque sin ganas sonreí, 
para decirle inmediatamente, ¿te acuerdas de esa vez que nos iba a llevar mi madre a los dos fuera de la casa cuna para ir a ver a una amiga?, no ängel, no se a que te refieres...
Mi madre nos tomó de la mano a los dos, en la escalinata estaba la superiora y cuando íbamos a coger el camino, yo me solté de la mano de mi madre y mirándola le dije, no, no, he yo solito...ha, ya, tu madre me contó eso muchas veces y como se reía a carcajadas la madre superiora y el cura que estaba con ella. Pues esta historia es para que recuerdes algo, Yo he solito siempre, porque jamás he contado con nadie para que me ayude en los malos momentos, pero tu me tienes a mi y parece que no valoras esa ayuda, pues lo mínimo que tenias que hacer es respetar lo que estoy haciendo por ti y sobre todo aprovechar esta oportunidad para rehacer tu vida...

Se me quedó mirando como si no supiera a qué me refería...se lo dije sin ´mas rodeo, tu comportamiento me hace pensar que sigues consumiendo drogas. ¿Pero que dices tio?,..no digas nada Pedro, antes de darte la oportunidad de mentirme te voy a preguntar, ¿Quieres venir conmigo a hacerte un doping?,...su rostro se ensombreció, sus lágrimas empezaron a asomar seguramente recordando lo que le dije antes de meterlo en mi casa...Pedro, el dia que compruebe que has consumido, no quiero echarte de casa, coge tu maleta y te vas....ahórrame ese dolor, tus lágrimas de drogadicto no me conmueven, os convertís en grandes actores del engaño...

Ängel, te juro que estoy limpio, desde que estoy en tu casa me he mantenido con la metadona sin necesitar para nada consumir drogas. Bueno, entonces no tienes inconveniente que vayamos a hacerte un dopaje. No tengo ninguno pero tiene que ser la próxima semana, porque esta tarde voy a una empresa a hacer una entrevista y mañana empiezo en un bar todo el dia.
No quise forzar la situación aunque se me estaba mintiendo y con esa excusa me quedé convencido de que seguía tomando drogas, generalmente los dopajes no registran el consumo pasado diez días y
para mi estaba claro que necesitaba ese tiempo para salir limpio, pero de donde el viene, yo ya he ido y vuelto cien veces, a mi no me puede engañar...

Ángel Reyes Burgos

El asesino. Historia 9.

Historia 9.- El asesino.


Las miradas de Evaristo y Lucinda se cruzaron por azar en la mesa de la ruleta donde ambos jugaban en el casino de Benidorm, ella evidentemente por su atuendo y sus joyas parecía tener mucho dinero y eso al hombre le hizo sonar una alegre campana en la cabeza, enseguida pensó en la forma de abordarla elegantemente sin despertar las sospechas de su avaricia.

Lucinda intentaba catalogarlo sin atreverse a darse una opinión definitiva, aunque a simple vista parecía estar fuera de lugar, con ese traje mediocre y sus modales forzados para intentar dar la mejor apariencia de si mismo, pero a los ojos de esa experimentada mujer, no se le escapaba que detrás de ese hombre solo había fachada, aunque tuvo que reconocer lo apuesto y varonil de su figura...decididamente pensó, no desaprovecharé la oportunidad si se me presenta...

A Evaristo no le quedaba más dinero para jugar y antes de marcharse se acercó hasta Lucinda y le entregó su tarjeta diciéndole, espero tener la oportunidad de volverte a ver. Ella le sonrió y le dijo que lo llamaría durante la semana próxima.
El hombre no dejaba de pensar en la mejor estratagema para conquistar a esa mujer de tan altos vuelos para su maltrecha economía, pero no era la primera vez que enfrentaba ese reto y salía victorioso con las joyas y el dinero de otras damas, podía tener mucho dinero si su afición a los casinos lo hubiera abandonado hace años...

El jueves recibió la esperada llamada telefónica de ella invitándolo a cenar, no quería poner en un aprieto a Evaristo si este se encontraba sin dinero y eso es lo que a ella le sobraba. El aceptó enseguida y dijo que la próxima invitaba él. A las nueve se encontraron en la puerta del restaurante y un abrazo mutuo y espontaneo surgió entre los dos como si se conocieran de siempre. Pensó enseguida que las cosas iban a ser más fácil de lo que él creía...

Los dos se llevaron una buena impresión de esa cena, la conversación de él era muy amena y sonreía con facilidad haciéndole sonreír a ella con sus ocurrencia, la estaba ganando y eso a ella no se le escapaba, pero menos a el que daba la cena como un triunfo y no la iba a desperdiciar.

Al terminar la cena él se lo dijo sin rodeos, Lucinda, ha sido una cena maravillosa y tu compañía deliciosa y quisiera que termináramos la noche juntos...ella no se iba a andar con remilgos y desaprovechar lo que prometía una perfecta noche en sus brazos, salieron del restaurante y se dirigieron a las afueras a la casa de campo de Lucinda en un porches rojo descapotable, hasta llegar a una especie de palacete estilo árabe con un gran estanque central donde una fuente lucia impresionante...Le abrió la puerta del coche y mirando alrededor solo dijo, ¡valla¡ ella sonrió.

La noche se convirtió en días y los días en meses y parecían vivir una luna de miel permanente. Evaristo le pidió que se casaran y ella le dijo que más adelante que prefería conocerlo mejor como persona, el empezó a impacientarse pero sin dar signo de esa impaciencia, en otra ocasión que se lo negó el dijo, como tú quieras corazón, me basta con estar a tu lado...

Eso hizo bajar las defensas de Lucinda y decirle, de acuerdo nos casaremos, pero antes tengo que arreglar algunas cosas con mi abogado...

Lucinda fue a hablar con su abogado y darle los datos de Evaristo para que investigaran sus antecedentes encontrando que en la ficha policial aparecía como sospechoso de dos desapariciones, pero que se cerró el caso por falta de pruebas. A ella no le preocupó demasiado por qué no lo habían juzgado y podía ser solo una coincidencia esas desapariciones, tenía la impresión que su pareja era incapaz de hacer algo así.

En el cajón de su dormitorio, Evaristo guardaba una pistola que en su momento le dijo era para defenderse en caso de atracos, pues a veces transportaba mucho dinero en su maletín, de pagos de la empresa de servicios donde trabajaba de contable.

El abogado le pidió a Lucinda, que antes de casarse le permitiera mandar a su casa a un detective privado para colocar micros como medida de precaución para escuchar posible conversaciones que reportaran algún peligro para ella, en principio se negó, pero dado el historial de la policía aceptó.

En una de las cintas, el detective escuchó una conversación en la que se oía decir a Evaristo... Mañana es el día, la voy a llevar a la casa de campo, tu ten abierto el agujero donde te dije... El detective fue inmediatamente a casa de Lucinda y le pidió la pistola del hombre, le dijo que se la devolvería antes de que llegara Evaristo...

Por la mañana la voz de Evaristo parecía imperiosa, Lucinda, baja enseguida que nos vamos... Salieron de la casa y se encaminaron a la casa de campo, en su chaqueta llevaba la pistola y una decisión tomada.

Cuando llegaron le pidió que se dirigiera hacia los pinares para que viera una cosa interesante... Párate en ese hoyo que quiero veas algo, ella bajó y el la siguió hasta el agujero, se paró y preguntó, ¿Quién hizo esto y qué interés tiene?, al levantar la vista vio a Evaristo con su pistola en la mano...

¿Pero qué haces?, le respondió el eco de un disparo y cerró los ojos, al abrirlos Evaristo estaba tendido en el suelo con la cara destrozada en un charco de sangre...la pistola estaba manipulada y la parte de atrás saltó hecha pedazos incrustándose en el rostro y el cráneo...

Lucinda accionó el interruptor de la luz de su coche y se marchó, alguien se acercó a terminar su trabajo, echando a Evaristo a la fosa para después taparla...

Acusación y detención de Berta, Capitulo 9

Acusación y detención de Berta, Capitulo 9

El agente judicial encargado del caso de las damas misteriosas, tenía en una pequeña bolsa de plástico con la etiqueta de prueba, una bala calibre 38 aplastada, con signos evidentes de haber sido disparada. La bala la llevó un carnicero que había comprado una partida de cinco cerdos en la granja de Berta y al despiezar uno de ellos la tenia alojada en los intestinos. Le pareció algo sospechoso y se lo comunicó a la policía.

Antes de irse Berta y las amigas a las Barbados, un agente estuvo en la finca por la desaparición del marido sin haber encontrado ninguna pista y esa bala que era la disparada por Berta contra su profesor de tenis, aún no había sido descubierta, el profesor fue triturado en una picadora de carne industrial y echado a los cerdos..
La zanja con el ganado muerto por la epidemia había sido rellenada con cal viva con la compañía del marido de Berta dentro. Se rellenó con un metro de hormigón y otro metro sobre ella de tierra donde retozaban los cerdos de la granja…

Quince años después y ante la presencia de esa prueba que presentaron al fiscal, este dio orden de arresto contra Berta, aún sabiendo que solo era una prueba circunstancial que no demostraba nada, la bala podía haber ido al intestino del cerdo por muy diferentes causa, incluso a trabes de los alimentos procedente de otro sitio. Esa orden la emitió para aprovechar las veinticuatro horas que podían legalmente retenerla sin una acusación formal y hacer una búsqueda exhaustiva en la propiedad de Berta.

Berta no estuvo más de una hora en la comisaría, el abogado pidió que se hiciera una acusación formal o la pusiera en libertad, el fiscal no tenia con que apoyar esa acusación y salió de la comisaría con tres coches de la policía y una orden de registro.

Lo que en realidad estaba buscando el fiscal, era el arma que había disparado esa bala que sospechaba tenía que estar en esa propiedad.
Hicieron un registro minucioso durante todo el día y parte del siguiente pero no apareció ningún tipo de arma en su propiedad ni en su casa, no podía saber la policía que prácticamente estaban andando sobre ella cada vez que pasaban junto a los cerdos…
Pero les hubiera sido imposible encontrarla bajo un metro de tierra y otro de hormigón.

Cuando el agente encargado del caso se lo comunicó al fiscal, este dio un tremendo puñetazo en la mesa…maldita sea, es que estas putas se van a salir siempre con las suyas…ordenó que incrementaran la vigilancia a las cinco damas y recibir un informe cada veinticuatro horas, o en el momento que hubiera algo importante que informar.


El joven que habían detenido junto a la mansión de las damas y después soltaron por una llamada recibida, lo sorprendió la policía en plena calle entregando un pequeño paquete que contenía cocaína a un vendedor conocido en los medios policiales por dedicarse al menudeo de narcóticos, los dos fueron detenidos y acusados de tráfico de drogas, sobre la mesa del jefe de investigación que llevaba el caso de las damas había una nota… tenemos un pececito, que puede ser una ballena…¿Podrá tragarse a las damas?

Ángel Reyes Burgos

Parto grotesco, Capítulo 9



Capítulo 9.-Parto grotesco

Dos acerados ojos observaban el sumario entierro de Eva, un palmo de tierra la cubría en un pequeño cementerio a las afuera de la aldea, a el, solo le llevó diez minutos desenterrarla, se la llevó amparado en la oscuridad de la noche, hasta una elevación cercana y la empaló sobre una estaca clavada en la tierra, desnudó su cadáver y amarró un travesaño formando una cruz para poner sus brazos…la miró sin sentirse satisfecho, buscó una calabaza y se la puso sobre el cuello sujetándola con unos alambres sobre su carne, dibujó sobre la calabaza unos toscos ojos y una boca deformada, le puso un poco de paja a forma de sombrero y la miró de nuevo, se sintió satisfecho y danzó alrededor
grotescamente...se alejó trotando moviendo los brazos como si quisiera volar, se sentía feliz y reía, hasta que el estampido de un disparo le borro la sonrisa de la cara.

Sintió silbar la bala junto a su oreja y se tiro al suelo, puso a prueba su finísimo oído y permaneció tendido con todos los sentidos alerta, nada se movía, nada se escuchaba.
El disparo provenía de la parte de arriba frente a la aldea, se alejó del lugar reptando hasta llegar a un grueso árbol, se puso de pie detrás del tronco y oteo el horizonte, no necesitaba verlo para saber quién era, con la oscuridad solo podía distinguir la cabeza de un hombre con sombrero, ya había tenido suficiente diversión por hoy y solo quería llegar a su cueva para descansar y ver a sus perros, sobre todo a la futura madre…

El embarazo de su perra había cambiado la forma de tratarla, estaba tumbada cuando llegó y se fue directamente a acariciarla, puso su oído sobre su vientre y la besó, podía pensarse al verlo que tenia sentimientos…pero cualquiera que conociera a este psicópata, podía afirmar sin ninguna duda, que no había sentimientos ni conciencia.

Estaba dormido cuando le alteró los quejidos de la perra, estaba inquieta y el macho muy pendiente de ella, había visto parir a los animales en el monte y sabía que pronto pariría.
Se sentó junto a ella y pronto comenzó a salir liquido y un hocico desmesuradamente grande asomaba ensangrentado, al tener toda la cabeza fuera vio lo desmesurada que era, enseguida tenía todo el cuerpo fuera y se giró en el suelo como queriendo ser espectador del próximo que venía…pero no sería solo un espectador…

Cuando su hermano sacó la cabeza fuera, la mordió con fuerza y se oyó como crujía los débiles huesos de su cráneo, tiro con fuerza y al sacarlo, se veía una gran herida en el costado donde tenía que estar el corazón, pero allí en el hueco no había ningún corazón.
El hombre dándole unas palmaditas le dice sonriendo, este es mi cachorro…
Le dio el perrito muerto a su madre para que se lo comiera, los despachó en dos bocados y siguió con su faena de parir…

Una nueva cabeza asomaba, su forma se parecía a la de los niños humanos, con una boca parecida a un hocico de perro, morro corto y enormes dientes que apenas podían cubrir unos escasos labios, sin orejas, sin pelo, asomaron dos manos a medio formar…
El cuerpo totalmente pelado con una forma parecida a la de los cerdos aunque de torso parecido a un humano, sus piernas eran normales, aunque con cuatro dedos en sus deformados pies…el hombre lo cogió y lo lamió entero, gritaba de alegría, si, si, este es mío y se lo llevó a la perra para que lo viera… es nuestro, es nuestro, la perra hizo el intento de matarlo, pero solo se quedó en el intento, de un garrotazo con su maza, la dejo sin sentido y esperó nuevos cachorros que llegaron muertos y parcialmente devorados…se acostó orgulloso de su camada, sin saber lo que le deparaba el futuro.

Ángel Reyes Burgos